lunes, 26 de abril de 2010

EL CENTAURO DE PIEDRA, por Rafael Marín

Recién terminada la lectura de “El centauro de piedra” de Rafael Marín, me queda un regusto bastante agradable y por ello quisiera reseñarlo en mi Blog de Espiral. Es un libro de relatos cortos recopilados por RÍO HENARES PRODUCCIONES GRÁFICAS, S.L. en su colección AELITA, con fecha de 2002. Aún no comprendo el porqué del título del libro, que es heterogéneo en su composición al ofrecernos una selección de historias diversas realizadas por variadas razones: narradas por gusto, para el grupo de amigos de Marín reunidos en la asociación PARSEC, para un concurso, un encargo, como guión de cómic o cine, etc. Ninguna de ellas relacionadas entre sí a través de personajes, situaciones o algún nexo común, pero sí aparece en todas, de una forma u otra, la temática de la ciencia ficción o la fantasía.

La estructura que se sigue en el montaje de los textos –hay que decir que bien editados, en papel y tamaño de calidad- es la de colocarlos seriados con una introducción expresa del autor para cada uno de ellos. Aparte de los cuatro datos de la contraportada, no aparece un índice ni ningún texto introductorio del conjunto, aunque bien podría haberse aprovechado alguna de las hojas que quedan en blanco; el caso es que creo oportuno ofreceros aquí un sumario comentado de lo que podéis leer, si os animáis:

-HABRÁ UN DÍA EN QUE TODOS... (pág. 5)
Un maestro de idiomas descubre que de repente una mañana, como por arte de magia, todo el mundo entero habla y escribe una única lengua, el lebab, lo que tendrá consecuencias no sólo para su empleo, desfasado, sino para otros muchos aspectos de la vida y la cultura. Nadie es capaz de recordar ni una sola palabra anterior a este suceso. Su búsqueda de una explicación y un origen a esto nos conduce a través de las páginas.

-NUNCA DIGAS BUENAS NOCHES A UN EXTRAÑO (pág. 21)
Ebenezer Martin Steel investiga un caso en un mundo futurista y corrompido, controlado por cyborgs, una aventura de serie negra que según el autor escribió antes de que existiera la película Blade Runner, aunque no tuviera el mismo éxito y medios de difusión.

-MEIN FÜHRER (pág. 93)
El invento de una máquina del tiempo en una época futura supone que uno de sus primeros usos sea traer a Adolf Hitler desde el pasado momentos antes de su muerte, para revivir los momentos de terror del sigo XX.

-LA LUNA PÁLIDA (pág. 107)
Las sensaciones de una mujer que se ama, o acaso ama a un clon de sí misma, conducen en un relato lésbico muy bello narrado desde el interior de sus propios sentimientos.

-COMO EL PAISAJE ROTO (pág. 119)
En una tribu de un mundo del pasado, una mujer nos cuenta el dolor que sufren ya que desde hace varios años sólo nacen niños monstruosos o muertos, lo que pone en peligro la perpetuidad del clan.

-LOS CAMINOS DE LA ARENA (pág. 127)
Desde Al Andalus, gracias a un misterioso secreto, una pareja comienza una vida de reencarnaciones para perpetuar su amor, sólo que en cada nueva vida está el problema del reencuentro, cómo averiguar quién, dónde habita la otra persona.

-ÁNGEL EXTERMINADOR (pág. 141)
En una guerra interplanetaria, se produce un encuentro de diálogo entre las representaciones correspondientes. Las naves se acoplan y ahí comienza una trama de desencantos y traiciones.

-ÚLTIMO ADIÓS EN DULCE OFELIA (pág. 151)
En un mundo asediado y a punto de ser destruido, una parte de los habitantes buscan un pasaje para salir de allí, otros se resignan a su suerte, y las mafias pujan los futuros cobrando en plata. Un detective, el encargo de un marido adinerado de recuperar a su esposa y muy poco tiempo.

-BARAKA (pág. 159)
El general Francisco Franco, a punto de fracasar y quedar como una anécdota en la Historia, recibe una visita del futuro.

-AUTOR, AUTOR (pág. 167)
Una reflexión amarga y muy personal de Marín sobre la repercusión de Internet, disfrazada en el relato de la vida de dos escritores. Según él, al existir hoy día más oferta que demanda, y el acceso a la información ser tan fácil, la autoría se diluye y nadie puede vivir de ello. Quizás se trate de la parte más polémica y discutible del libro, en nuestra opinión.

-ÉSTE ES MI CUERPO (pág. 177)
El relato más largo, y probablemente el más ambicioso. Al más puro estilo de las historias de templarios y Jesucristo, el primer contacto con una civilización extraterrestre supone el conocimiento de que Cristo también los visitó aunque no tuvo igual repercusión que en la Tierra; el hallazgo derivará en una cruzada de invasión que tuvo su continuidad en otras novelas de Marín. Quede que, al menos por mi parte, mucho más interesante que Dan Brown.

-RAGNAROK EN LAS PLAYAS DE ÍTACA (pág. 241)
Una historia de la mitología clásica traída al presente, aprovechando las notas de la investigación que el autor realizó para los cómics de Iberia Ink y Triada Vértice.

-VAGABUNDO EN LA RED (pág. 255)
Se narra los últimos rescoldos de fama de una persona que se enriqueció a través de vender su vida privada a través de la red, rezumando desesperación y pesimismo.

-LA LOCA DEL BIRDIE (pág. 261)
Un cuento gaditano sobre esos “personajes” inofensivos, ignorados por todos y tan variopintos que es verdad que deambulan por la ciudad capitalina (servidor ha vivido algún tiempo en Cádiz y puede corroborarlo), aderezado con un poquito de ciencia ficción.

-UNA CANICA EN LA PALMERA (pág. 269)
Casi autobiografía de parte de la vida de Marín, desarrollada en la ciudad de Cádiz actual con el pretexto de una aventura de fantasmas que acaso recuerdan también al Paracuellos de Carlos Giménez. Muy bien descritos los escenarios que casi te hacen pensar que estás allí mismo y orientado al público más infantil, quizás para sus hijos en particular.

En resumen, un buen puñado de buenas historias escritas en un lenguaje sencillo, claro, directo y que el autor sabe hacerlas muy muy interesantes. Llenas de guiños al imaginario de obras ficción de las que se ha surtido Marín en su formación y su vida en general. Para disfrutar a ratitos más que del tirón, por la diversidad de situaciones distintas que se presentan y como apreciación-crítica personal diría que en ocasiones un argot local excesivo, que te hacen sentir algo ajeno a lo que se cuenta, como si asistieras al encuentro literario de Marín con su círculo gaditano más cercano y te dejaran ajeno a alguna complicidad supuestamente clave en el discurso, que atisbas y nunca alcanzas a entender.