jueves, 22 de noviembre de 2012

ASTONISHING X-MEN, de Joss Whedon


Astonishing X-Men es una colección mutante que continúa con la formación y los sucesos ocurridos en la serie tras la etapa de Grant Morrison, y cuyo título fue creado expresamente por MARVEL COMICS para acoger como guionista a Joss Whedon, una superestrella de la televisión que acababa de terminar sus dos series Buffy Cazavampiros y Angel, ambas de fuerte inspiración en estos personajes de la compañía de cómics. ASTONISHING X-MEN cuenta íntegramente con John Cassady y Laura Martín al dibujo, y se podría traducir como “La asombrosa Patrulla X”; fue desarrollada en dos etapas, entre julio de 2004 - agosto de 2005, y febrero de 2006 - julio de 2008, en un total de 24 episodios más un giant size.


Hasta ahora, la única incursión de Joss Whedon en el mundo de la historieta había sido Fray, la cazavampiros del futuro (2001-2003), aunque sí había demostrado en sus guiones para la pantalla un importante conocimiento del cómic de superhéroes, algo que había atraído a multitud de aquellos lectores hacia esos trabajos en un medio diferente. Precisamente la búsqueda de asombro será la premisa de la que parte Whedon al aterrizar en Marvel, pues en su etapa no sólo se planteará que los X-Men hagan el papel de buenos, sino que puedan trascender su etiqueta de marginados para ser grandes héroes que despierten pasión. Al ser los mutantes unos personajes propiedad de la empresa, llevaban inmersos en una continuidad de 40 años, y por ello el inicio de esta historia recibe ya una rica herencia; cada uno de los personajes posee una personalidad definida, una vida singular y como es lógico los lectores más exigentes esperarán de ellos que sigan siendo lo que los hizo famosos. Sin duda, es fácil reconocerlos echando la vista atrás, pero recrearlos de nuevo en toda su potencia no lo es tanto, y ahí radica otro de los desafíos de partida, el que existe un público que no espera la historia salida de la imaginación de un autor, sino más bien algo muy concreto: ver a sus personajes de siempre cobrando vida una vez más.


Cronológicamente, los Astonishing encuentran que la escuela de Xavier para jóvenes talentos acaba de ser reconstruida tras un ataque de Magneto que ha supuesto la muerte de uno de los integrantes más destacados de este equipo, Jean Grey. La formación actual por lo tanto queda compuesta por el líder CÍCLOPE (Scott Summers), su nueva pareja EMMA FROST (antigua villana, ahora miembro del equipo y además directora de la escuela), LOBEZNO (Logan), BESTIA (Henry McCoy) y la recuperación como profesora de una antigua alumna que vagaba en otras colecciones Marvel, KITTY PRYDE. Whedon confiesa que recupera a ésta última, clara inspiradora de Buffy, por pura predilección. Con la ex-enemiga Emma Frost recibe un tremendo desafío, pues debe llenar el vacío de alguien tan carismática y bondadosa como Jean, tanto para su pareja Scott como para el resto del grupo; la Bestia anda en un proceso de involución, acercándose más a un estado semianimal. Respecto a Lobezno, el escritor confiesa en alguna entrevista que le hubiera encantado escribir la serie sin él, porque se come a los demás por su tirón entre los aficionados, pero lo tratará con dignidad e incluso se nota que también a él mismo le encanta, enfocando sus apariciones en un tono simpático y ligado a las escenas de más humor. En nuestra opinión, los verdaderos protagonistas de la ocasión serán Scott Summers y Kitty Pryde, en los que ahondará bastante más que en el resto.

 
Sin olvidarnos que los X-Men es una historia coral en la que nadie pasa a segundo plano, es destacable el tratamiento de otros invitados como el profesor Xavier, que sale pocas páginas pero en cuya caracterización se profundiza. En el episodio final además los autores tratarán de aunar al máximo número de personajes de la casa, especialmente dando protagonismo a Spiderman y Tormenta (por los que Whedon confiesa que suspiraba poder escribir), si bien se abordarán principalmente en un tono más paródico.

Como en la mayoría de las historias que escribe Joss Whedon (es la gran crítica que se le hace), aquí de nuevo aparece una causa común por la que luchar –el fin del mundo-, que se convierte en el motor de una narración tipo río. Será la difusión de la existencia de una cura para la mutación,  por lo que de pensarse que los mutantes son el homo superior, el siguiente paso evolutivo, de repente pasamos a la situación de que sólo son enfermos. Ello provocará reacciones contrarias entre los afectados, desde los que desean librarse de su diferencia hasta los que pretenden reivindicarla. En este punto de partida la Patrulla-X toma cartas investigando,  y derivará hacia otros nuevos argumentos fruto de continuos giros inesperados en los que tendrá importancia Ord, un habitante del planeta Breakworld; también S.W.O.R.D., la escisión de S.H.I.E.L.D para asuntos extraterrestres y la resurrección de un antiguo componente de los X-Men. Como anécdota, añadimos el hecho de que bastantes ideas aquí propuestas fueron llevadas luego a la versión cinematográfica de los X-Men.

Pero profecías, apocalipsis y batallas épicas aparte, siempre surge bajo su marco la relación entre personajes y la exploración del propio ser de cada uno de ellos al ser afectados por la interacción, sus poderes, y los desafíos continuos, que es el verdadero punto fuerte de Whedon. Si bien este proceder de un escritor en los X-Men no es original, sino que bebe mucho de lo que hizo el gran patriarca de estos personajes, Chris Claremont, sí es cierto que en esta ocasión se le sacará bastante punta a los diálogos y la investigación de cada integrante del grupo. En realidad, en el reloj narrativo no ha pasado tanto tiempo desde que los personajes echaron a andar, sólo han sido algunos años y eso supone que ha habido una acumulación de acontecimientos y vivencias para los personajes en un corto periodo, de los que Whedon saca un partido impresionante, a base de sencillos pero inteligentes conversaciones y grandes dosis de humor distribuidos en acción continua; es consciente de que no es original (yo me pregunto: ¿se puede serlo todavía en unos personajes tan longevos para los que sólo han pasado pocos años, que salen en diversas colecciones a la vez y que son activos de una empresa privada con vistas a proseguirlos indefinidamente?), y por ello busca el recurso del homenaje, el guiño al lector de toda la vida. Principalmente de la clásica época de los 80, y también de la etapa de Grant Morrison (justo tras la que se ubica temporalmente, como decimos), que si bien éste pretendió alejarse de la continuidad que se había establecido en los 90, sí creó multitud de situaciones y argumentos de gran interés y repercusión posterior.

 
Hoy día en cada número de comic book realmente apenas pasa nada, ya no es como antes; necesitas leerte una saga completa de varios números para enterarte de algo. Desde los años 90, espectaculares imágenes predominan sobre el texto, y este gusto todavía se mantiene, aunque parece que en los años que llevamos de siglo XXI también se busca más una figura de prestigio a las letras que sepa imprimir una mayor implicación a lo que se describe. Los Astonishing X-Men se realizaron durante 4 años, y sin embargo, a nivel argumental, entre ellos habrán pasado días, ¿apenas meses?; por fortuna Whedon en 4 arcos argumentales ha sabido conjugar una historia sólida en la que los personajes se desenvuelven con sentido y evolucionan, sacando el máximo partido de sus poderes, así como dan paso a otros nuevos de gran interés surgidos de la propia mente del escritor (como por ejemplo la interesante introducción de la estudiante Hisako). Incluso podemos afirmar que pese a que en el comic book de cada mes no pasan demasiadas cosas pero sí son divertidos y entretenidos de forma individual.

Por otro lado, debido a la colmada agenda del guionista (que nunca deja de lado sus proyectos para la televisión y el cine), éste pidió gozar de mayor autonomía en su estancia en la serie, y por lo tanto los grandes crossovers que tuvieron cita en aquellos años, como Civil War o Dinastía de M no tendrán eco directo en forma de capítulo, si bien se aprecian leves alusiones que demuestran que Whedon está atento a lo que pasa alrededor en el universo Marvel.

Todo lo que vamos leyendo es importante, todo es relevante en los sucesos que se nos exponen, y aunque sean páginas que se leen de forma ligera es verdad que a veces hay que volver atrás para afianzar las ideas. Echando un vistazo a los guiones, breves pero precisos, se ve por supuesto que el resultado debe mucho también al dibujante, Jhon Cassady y a la colorista, Laura Martín. Interpretan con maestría narrativa las indicaciones establecidas, añadiendo dinamismo y acertados cambios de plano; además ofrecen un acabado realista que parece partir del estudio de fotografías, donde los personajes gesticulan y se mueven de forma convincente, y sobre todo nos parece destacable el empleo del vestuario y los uniformes superheroicos (uno de los deseos principales del guión). Las viñetas parecen auténticas escenas de la tele por su documentación y contextualización en la caracterización de los fondos y personajes. Se ve que todos los autores disfrutan de su labor y de los personajes (se declaran antiguos fans de la Patrulla-X), y ello indudablemente repercute en el resultado. Una cosa que sí podríamos achacarles gráficamente es el abuso de las viñetas repetidas, sobre todo en los primeros números, incluso haciéndoles varios zoom a la misma ilustración, un recurso generalmente muy rígido que nos parece que es más propio de aficionados y no tan frecuente a un nivel profesional. Por otra parte, puestos a pedir, en el giant size para el episodio final eché en falta a Cassady haber dedicado un mayor tiempo de estudio a otros personajes de la compañía que aparecen como invitados, por ejemplo Los 4F o Iron Man, que en sus breves apariciones nos parece que no están al mismo nivel de consecución gráfica que otros.
En definitiva, no es ésta una historia original, pero sí un digno producto de entretenimiento que además es capaz de mostrar a personajes archiconocidos en toda su dimensión, sometiéndolos a desafíos y llevándolos hasta extremos de esfuerzo, entrega y amor de una gran potencia. Incluso el emotivo final está bastante logrado, porque aunque los personajes quedan vivos y con enormes y nuevas posibilidades, (de todas formas ya sabíamos que la firma continuaría a partir de aquí) pero de alguna manera queda cerrada una visión de estos atormentados héroes. Probablemente esta etapa de los Astonishing X-Men será recordada en el futuro como un nuevo hito para la vida de estos personajes, y lo que seguro ya representa es un premio a sus lectores de toda la vida.

Tras la experiencia, Whedon se volvió a sumergir en un nuevo proyecto televisivo –DOLLHOUSE- y Astonishing X-men pasó a ser guionizado por Warren Ellis por petición de aquel (gran entusiasta de su obra Planetary). Actualmente aún sigue su curso, ya con otros autores, y Whedon ha vuelto a Marvel, esta vez parece que dispuesto a quedarse otra larga temporada, con las películas de Los Vengadores y la serie televisiva S.H.I.E.L.D. Veremos si el autor consigue prolongar su momento dulce.