miércoles, 29 de mayo de 2013

"JONNY DOUBLE", de Brian Azzarello y Eduardo Risso


Aunque esta obra se encuentra fuera de imprenta, incluso en EE.UU. si echamos un vistazo al mercado, no es difícil encontrarla todavía en algún puestecillo de saldos.

"JONNY DOUBLE" fue un trabajo elaborado por el guionista Brian Azzarello y el dibujante Eduardo Risso para la editorial DC Comics en 1998. Rescataba un antiguo detective aparecido en la empresa en 1968, que había sido creado por Len Wein y Marv Wolfman. En España disfrutamos de esta obra de la mano de Norma Editorial primero, y luego en una posterior reedición con alguna ligera variación de Planeta de Agostini. El tomo -no numerado- dispone unas 100 páginas y se divide en cuatro episodios de una misma trama: "Dos dedos de menos".
 La historia se abre mostrándonos el mundo en que se desenvuelve Jonny Double, un ex-policía que ahora se dedica a hacer de detective privado; en su conversación inicial con el poli Branigan adivinamos a un tipo comprometido con sus ideas y con criterio propio, una buena tarjeta de visita pero que apenas le da para comer. Como en toda novela de género negro, un encargo cambia de un plumazo su panorama. Hacía un rato había conocido a Faith, una jovencita descarada con todos los visos de ser una mujer fatal; más tarde su padre, el señor Hart, le encarga que la vigile.
Siguiendo a la chica, entra en contacto con la pandilla de ésta, un grupo de jóvenes liderados por Ángel, que además es pareja de Faith. A pesar de la diferencia de edad, el temperamento juvenil y rebelde de Double hace que éste sintonice con ellos y entonces le proponen participar en un asunto que se traen todos entre manos: birlar el dinero de una cuenta perdida de Al Capone y que sus herederos no han reclamado aparentemente.
Esto extiende una compleja red de acción, incógnitas, sexo, sospechas, asesinatos, giros inesperados,... todo está medido al milímimetro y la trama va adoptando los múltiples cánones de género negro: la aparición de entornos urbanos degrados, ambivalencias, gente peligrosa, se apuran las relaciones con la poli, las mujeres son objeto de deseo y también peligrosas, en definitiva se muestra una visión negativa del mundo y el género humano ante lo que el protagonista poco puede hacer, más allá de moverse como puede entre la corriente. La verdad es que por esta adscripción contiene elementos previsibles, como muchas novelas negras, aunque a la hora de la verdad no lo son tanto, porque añaden un matiz diferente al tópico

Sin duda, Azzarello lo ha pensado todo de un modo deliciosamente enrevesado y la lectura nos mantiene atrapados, cada detalle medido al milímetro, e incluso diríamos que sólo el lector atento podría enterarse de la totalidad del argumento si no tuviera un resumen con los acontecimientos más destacados narrados por el propio Jonny Double un tiempo después de los hechos descritos en este cómic. Quizás eso sobrara, porque se desvirtúan los logros de algo cuando hay que explicarlo, y pese a que no todo está narrado de una forma concatenada, lo más probable es que en una 2ª lectura ya se comprenda todo a la perfección, porque los elementos si no evidentes pero sí están ahí.

Eduardo Risso se hace cargo del lápiz y la tinta. Su dibujo es muy diferente del estilo realista de otros dibujantes de la editorial DC, pues utiliza unos rasgos a medio camino entre lo figurativo y lo caricaturesco, incidiendo en los rostros y añadiendo además bastantes detalles raciales. Es soberbio cómo cambia de planos, también sus ricos encuadres, el uso del blanco y negro, la movilidad de sus personajes, el empleo de la perspectiva. Su trazo aparenta ser desgarbado, rápido, aunque si te fijas bien demuestra ser inteligente y representarse muy comunicativo. Otra característica del autor es su habilidad para narrarnos otros detalles en segundo plano, esenciales para el discurrir de la historia o no. Lo que hace la gente alrededor, un gesto, un movimiento, un escenario. Un dato curioso confesado por el propio Risso a Marisol Hernández en 2005 es que el volumen de trabajo que lleva es tal que utiliza asistentes en su dibujo, siendo así desde sus comienzos en Argentina.
Las portadas de los números mensuales las realiza Mark Chiarello, en un estilo diferente del anterior dibujante. Esta obra tal vez fue concebida para hacer dar el salto al personaje Jonny Double a disponer de su propia serie regular, y aunque está entretenida la realidad es que no fue así. No obstante, ambientado en ese entorno noir y racial, dio paso a otro título en colaboración de ambos artistas, Azzarello y Risso: "100 BALAS", un trabajo archi-reconocido ya.

Como una buena manera de acercarse a esa obra maestra tenemos a Double. Y para los nostálgicos, aquí el personaje original de Wein y Wolfman: