OTROS ACERCAMIENTOS A JAPÓN
En lo que llevamos de andadura sobre Japón estas semanas, aún no hemos hablado en nuestro BLOG DE ESPIRAL sobre ese fenómeno de masas que provocan los mangas orientados al público juvenil, un auténtico furor que a los aficionados nos sorprende continuamente. Hemos elegido el ejemplo de “TOUCH”, una serie que conocíamos y que consideramos adecuada para el caso. Esta obra, por su calidad y por el tiempo en que se produce, aún temprana esa pasión fan occidental, parece idónea para diseccionar algunas claves de la gran aceptación que ha pasado a tener entre amplísimos sectores del público este tipo de trabajos.
En lo que llevamos de andadura sobre Japón estas semanas, aún no hemos hablado en nuestro BLOG DE ESPIRAL sobre ese fenómeno de masas que provocan los mangas orientados al público juvenil, un auténtico furor que a los aficionados nos sorprende continuamente. Hemos elegido el ejemplo de “TOUCH”, una serie que conocíamos y que consideramos adecuada para el caso. Esta obra, por su calidad y por el tiempo en que se produce, aún temprana esa pasión fan occidental, parece idónea para diseccionar algunas claves de la gran aceptación que ha pasado a tener entre amplísimos sectores del público este tipo de trabajos.

Con respecto al cómic, fueron 26 tomos en su versión original, aunque en España su edición definitiva llegó de la mano de la editorial Otakuland recopilada al completo en 11 libros desde 2003, en blanco y negro, muy dignamente editados. Teniendo en cuenta la calidad y cantidad de manga que se produce y consume en Japón a diario, es notable que Mitsuru Adachi sea incluido entre los diez magakas más apreciados del país, dato extraído a través de diversas encuestas a los lectores japoneses; incluso el nombre de “Minami”, la chica protagonista de esta historia, ha pasado en ocasiones al lenguaje popular autóctono para denominar a toda muchacha con actitudes deportivas. No paramos de encontrar elogios, pero... ¿qué razones llevan a ello?
La década de los 80, en que se produce este trabajo, constituye la época más fructífera de la comedia romántica en manga, generada como respuesta a los 70, que supusieron obras de temática realista y adulta, con relaciones entre personajes algo más distantes. La economía japonesa vivía un periodo de esplendor, los autores que habían crecido en los aprietos de la posguerra habían madurado el cómic de producción nacional orientándolo hacia temas serios o controvertidos, y quizás se habían distanciado demasiado de los jóvenes que habían nacido en la época próspera. Eso provocó la necesidad de que el Manga se diversificara hacia una vertiente más distendida, sin que ningún género se perdiera por el camino, sino que cada uno tuviera su público y ayudara a crecer al arte de sus historietas. También, el reto era encontrar un camino que consiguiera cautivar atemporalmente a amplios sectores de lectores diferentes, que se saliera del cliché de los géneros, y entonces la respuesta a este complejo dilema se pudo encontrar invirtiendo reflexión en el ser humano en sí y las relaciones entre ellos, que es algo que por lo general a todos nos interesa de una forma u otra.
Como señalamos, el público adolescente (14 a 18 años) se sentía alejado de aquella producción anterior, y por ser un gran mercado -teniendo en cuenta que hasta los 90 el manga no se globalizó- las editoriales comenzaron a producir un género específico para ellos: shonen para chicos y shojo para chicas. A todo aquel ajeno a estos términos, decir que el primero se caracteriza por contar historias humorísticas con protagonistas masculinos, a menudo primerizos en aventuras amorosas y obsesionados en conquistar a una chica estereotipada y perfecta, a la que mientras también corteja otro tipo guaperas y pedante. El shojo relata aventuras con protagonistas femeninos que dan rienda suelta a sus ensoñaciones, estéticas y poniendo gran énfasis en las relaciones humanas. Adachi es sabedor de la expectación que comienzan a despertar estos argumentos en los jóvenes, desarrollados en multitud de páginas y repetidos en otras tantas colecciones, así que hibrida ambos en un manga deportivo, TOUCH, contando con el trasfondo del béisbol, deporte predilecto en los EE.UU., y uno de los más practicados en Japón tras su fuerte occidentalización terminada la Segunda Guerra Mundial. Determinar este cóctel de aficiones y sentimientos abrazados y la manera en que lo produjo, fue un acto que logró causar rápidamente una fuerte empatía con la gente.

Imbuidos en este espíritu de sacrificio y rivalidad, nos trasladamos al Sakuramachi Miracles, club de béisbol de secundaria de la escuela donde estudian los hermanos gemelos Kazuya y Tatsuya Uesugi y su vecina Minami Asakura. Desde pequeños, los tres han convivido como hermanos, sobre todo en una casa conjunta de estudios que han construido ambas familias en el jardín; se trata de un lugar común que los padres de unos y otra les construyeron para desarrollar sus juegos y actividades. Kazuya es el hijo ideal, estudioso, buen deportista, sacrificado, con una exquisita educación y gran aceptación por todos. Minami es su contrapartida femenina, igualmente destacada en todo y bien considerada por la mayoría; Kazuya y Minami son vistos por familia y entorno como la pareja ideal para el futuro, y su éxito en la vida se por hecho en la historia. Tatsuya es el protagonista real de la historia, un chico normalito, sin aspiraciones, algo patoso, vago, a veces irónico hasta molestar y en coordinación todo un desastre. Pronto empezarán una nueva etapa de sus vidas que los sacará de su niñez y el gran reto que ella les propone es que cuando entren en bachillerato le conquisten el Koshien para ella, a ambos, pues desde el principio queda claro que su mayor aprecio es por Tatsuya, lo que despertará celos en Kazuya.
A cada página se va incrementando el interés de la narración, desde los detalles hasta los hechos trascendentes, como sólo los japoneses saben hacer, definiéndonos con maestría el día a día de estos personajes tan bien caracterizados, haciéndonos partícipes de sus altibajos, sopesando sus decisiones, actuando con ellos , riendo, llorando, luchando por sus retos, ... Igualmente hay toda una pléyade de personajes secundarios que también quedarán definidos con bastante corrección y que dado su carácter intervendrán sólo en los momentos necesarios. Se puede decir que la historia se desarrolla en dos grandes arcos narrativos: los 3 primeros tomos (edición española), donde se desarrolla una historia de alto contenido dramático, y los restantes del 4 al 11, que heredarán las consecuencias de aquellos.
Ambientado en una juventud y su circunstancia, la de los años 80 en Japón, pero lo cierto es que desde cualquier lugar y época no puedes dejar de identificarte con la universalidad de los valores de este manga, obra capital de su género que nos parece que era irresistible traerla aquí por constituir un magnífico ejemplo sobre este extendido fenómeno juvenil, que es uno de los principales de los que copan hoy día el mundo del cómic.
OTROS ACERCAMIENTOS A JAPÓN
4 comentarios:
Que bien sabes "vender la moto". Que ganas de echarle un vistazo me han entrado...
Estupendo post y estupendo manga, uno de mis favoritos sin duda. Es curioso releer la historia y ver lo bien que ha envejecido a pesar de sus treinta primaveras. Otra cosa a destacar el la diferencia en cuanto a la calidad de publicación de las dos ediciones en España. La segunda (OTAKULAND) es mil veces mejor que la primera (NORMA) en cuanto a calidad del papel, fotolitos, traducción... otros tiempos y otra forma de hacer las cosas.
Queridos Fali y Juan María,
Pues qué decir que me siento muy halagado por lo que me toca en vuestras palabras, pero mucho más del hecho de que alguien más comparta o rescate una buena lectura de hace tanto tiempo.
Si leisteis la entrevista anterior de este especial dedicado a Japón, que era también de la época de los 80, una de las cosas que personalmente más me aportaron fue este párrafo: "Los cómics americanos tienen tendencia a aparecer con una estructura, y una estructura que permanece de manera individual. Los cómics japoneses tienen tendencia a que una estructura interfiera con la siguiente estructura, avanzando secuencialmente. Cuando Superman vuela por el cielo, si se dibuja en una única viñeta, es un cuadro inmóvil. En los cómics japoneses, un personaje volaría en tres viñetas mientras se le va enfocando la cabeza, el cuerpo y el pie."
Yo creo que la introducción de la forma de narrar que el manga fue desarrollando ha traído muchas cosas buenas al cómic que se hace hoy día en Occidente, y también ha ocurrido en la otra dirección. También comparto eso de que obras que son ya patrimonio, como "Touch", han envejecido muy dignamente y por supuesto siguen emocionando a lectores e influyendo a artistas; aún recuerdo las reticencias iniciales de alguna gente (yo el 1º) y cómo se entregaron después. Todo en la vida es probar e intentarlo, que es lo que sugieren los artículos que con tanta dedicación hace mucha gente en Internet cuando lee algún buen trabajo.
Yo confieso que fui directamente a la edición de Otakuland; aunque Norma compila y edita muy dignamente, por esa época me gustaba menos.
Alguien me podría decir con quién se queda minami al final lo estuve buscando en internet pero no dice nada de nada si me podrían decir sería un gran favor
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