lunes, 5 de agosto de 2013

CAPITÁN BRITANIA DE ALAN MOORE Y ALAN DAVIS




El CAPITÁN BRITANIA comenzó una nueva andadura cuando en 1981 la filial Marvel UK recupera a este personaje creado en EE.UU. por Chris Claremont y Herb Trimpe en 1976.

El editor en Londres Paul Neary dispone de un presupuesto muy reducido como para contar con profesionales contrastados, y por ello sondea entre aficionados, encontrando a DAVE THORPE al guión y a ALAN DAVIS para los dibujos, a los que incluso él mismo deberá instruir al principio para que aprendan las bases del oficio. La recientemente creada compañía (1978) contaba con gran expectativa entre los lectores anglosajones, y se dedicaba en exclusiva a reeditar en blanco y negro obras del otro lado del Atlántico para facilitar la labor de difusión a Marvel Comics. Por tanto, el espacio para desarrollar las historias de un personaje propio será reducido, 5-6 páginas mensuales.

En septiembre de 1981 debuta el nuevo Capitán Britania dentro de la colección ‘Marvel Superheroes’. Las páginas son en blanco y negro y presenta un nuevo traje diseñado por Alan Davis. Sitúa al protagonista en una Tierra paralela a la nuestra ajada por una prolongado tiempo sometida a ideologías de derechas. Ha sido enviado por su mentor Merlín como el mayor desafío posible, combatir el más retrógrado de los mundos donde hasta se han exterminado los superhéroes en favor de un control único del gobierno. Thorpe manifiesta un dolor patriótico y utiliza este recurso de las dimensiones para hacer su crítica política; de esta forma va sometiendo al personaje a una serie de combates continuos con este nuevo orden. Para ello sus poderes son el vuelo, una fuerza ampliada y un campo protector, todo ello fruto de los circuitos arcanos colocados en su uniforme.


El Capitán cuenta con un sidekick, el duende Jacdaw, que ofrece una perspectiva cómica pero que no termina de cuajar, de hecho Thorpe lo mata para luego revelar que ha sobrevivido. Asimismo, destaca la aparición del personaje femenino Saturnina, enviada por el Consejo de Desarrollo Dimensional para darle un “impulso” que haga avanzar a esta realidad “hacia una era de razón y entendimiento”.


Si Claremont empleó la mitología artúrica en los orígenes del personaje, Thorpe sigue acudiendo a los referentes y se decanta por otro clásico de la literatura inglesa: ALICIA (1885) de Lewis Carroll. Inspirándose en el reparto de esta obra, crea el grupo de villanos “La Banda Loca”, liderados por el Sombrerero Jim Jaspers y eso obliga a Davis a documentarse en la imaginería en torno al libro, en concreto a su dibujante original, John Tenniel. Éste, aunque aúna rasgos del dibujo tradicional estilizado y dinámico de los superhéroes también realizó unas ilustraciones muy imaginativas, con animales y objetos antropomorfizados; experimentar con documentación ajena al mundo de los cómics nos parece que supuso un salto importante en el estilo de Davis, que elaboraba su primer trabajo profesional con el Capitán Britania y página a página se aprecia que está aprendiendo todavía y consolidando una manera propia de formalizar ideas visuales, que en poco tiempo desvelarán a un auténtico maestro.

En julio de 1982 debuta el guionista ALAN MOORE en esta serie desarrollada en capítulos cortos mensuales. Su comienzo acepta las referencias a la Mesa Redonda y a Lewis Carroll, enlaza directamente con los últimos acontecimientos narrados por Thorpe y además dispone una reconstrucción completa del protagonista, haciéndolo caer a lo más bajo hasta hacerlo crecer, a la forma que más adelante se hará célebre con el ‘Born Again’ de Frank Miller, pero no olvidemos que esta publicación británica era exclusivamente producida para el mercado inglés y por tanto desconocida en estas fechas por los lectores en USA.

Moore repasa los acontecimientos más importantes de la vida del Capitán Britania, mata de una vez a Jackdaw y enfrenta al héroe desde el principio a dos villanos temibles y aparentemente invencibles: el Loco Jaspers y su monstruosa creación, la Furia, un “cybiote de carne y metal cuyo único objetivo es la erradicación de los seres con poderes”. Sin dejar cabos sueltos emplea un rico reparto de secundarios nuevos y del pasado, va llevando los acontecimientos a terreno propio, y da por buenos los argumentos políticos de la saga anterior, motivos que ya anteriormente había demostrado de su gusto en trabajos como Roscoe Moscow. La utilización de un mundo atrasado al que enviar al Capitán que ha heredado Moore se convierte aquí en el futuro apocalíptico que espera a las demás Tierras si no paran a Jaspers. De modo que la Furia continúa su exterminio a través de las dimensiones y el conflicto pone en jaque al resto de realidades. La presencia de estos villanos es aterradora y transmite una sensación de fatalismo y desesperanza que tintará cada página de la serie hasta el final, hablando del poder humano y divino, y de la inmensidad y vació que supone poseerlo.

En cada una de estas realidades existe una versión de héroe británico y Ópalo Luna Saturnina (ampliado su nombre) se revela como la Majestrix Omniversal, el máximo cargo ejecutivo y jurídico de dichos mundos, una mujer ambiciosa que actúa con crueldad y egoísmo en pos de un bien común. Por encima de ella está Merlín, el dios que todo lo ve, y también se verá afectado por la amenaza de la Furia.

En principio se da por bueno el tema patriótico de que el Reino Unido es el ombligo de cada Tierra y por tanto allí se origina al campeón planetario señalado por el dios para proteger a los débiles y elevar los colores de su bandera; no obstante, la trama es conducida a través de dos héroes que no comprenden bien su misión y que tienen miedo del asesino que va a por ellos: el Capitán Britania ha comprobado que nada puede hacer contra la Furia, y la Capitana UK, aterrada tras haber visto morir a sus seres queridos y luego huir de la Tierra de Jaspers, donde era la correspondiente superheroína anglosajona. El Mal en esta obra es un Mal supremo y terrorífico, pero el Bien no aparece con el brillo que se espera, sino que es oscuro y refleja múltiples matices y debilidades.

El crecimiento de Alan Moore como guionista experimenta una progresión geométrica. Su técnica narrativa va pasando de correcta hasta convertirse en algo original para el medio, y destacamos episodios como “Acción Ejecutiva” donde usa hábilmente la narración en futuro o multitud de elementos que saldrán en Watchmen, V de Vendetta o Swamp Thing y que ya estaban presentes aquí, de manera explícita o implícita.
Pese a la profundidad de las reflexiones que destilamos y por cómo se llevan hasta último término los hechos y las características de cada personaje, no es ésta una obra filosófica. También presenta las características del folletín clásico de aventuras superheoricas: amores, desencuentros, relaciones cruzadas, giros, intrigas, el encanto de un ‘continuará’ bien planteado y en gran medida sentido del humor (aunque pareciera difícil de calzar en esta historia). A cualquier joven inquieto seguro le cautivará esta saga donde todo tiene cabida y en gran medida el éxito de comunicación creadores/lector se debe a la magistral puesta en escena del dibujante Alan Davis, revelado como un narrador visual excelente que aprende rápido y crece exponencialmente. Su capacidad de diseñar espacios, controlar la anatomía y fisonomía humana, moverlas y hacerla bellísimas, la aparentemente inagotable imaginación para dar vida a personajes antropomorfizados extraordinarios, construir espacios, vestimentas, utilizar motivos de la iconografía fantástica y componerlo todo en páginas cada vez más depuradas. Se aprecia auténtica pasión vertida por un dibujante en el trabajo que le dio la oportunidad de trabajar en el medio que más amaba. No es casual que el Capitán Britania le fuera abriendo poco a poco nuevas puertas en su país hasta conseguir cruzar el charco en 1985 hasta DC Comics.


La serie fue apareciendo en diversas colecciones, como Marvel Super Heroes, The Daredevils y The Mighty World of Marvel. La aventura será extensa y a un ritmo medido milimétricamente para mantener nuestra emoción, y nos irá llevando sin aliento hasta concluir en junio de 1984, dando paso a partir de aquí a “Capitán Britania”, una publicación con cabecera propia para el personaje de la que se ocuparán diversos escritores como Jamie Delano y continuando todo el tiempo Alan Davis al dibujo (éste permaneció como dibujante regular hasta la cancelación del personaje en 1986; por tanto, se mantuvo de principio a fin en la etapa Marvel UK).

Una vez finalizaron las andanzas inglesas del personaje y conforme sus autores se iban haciendo célebres en el panorama comiquero –Moore, Davis y Delano- así como la editorial Marvel Comics apreció los logros y aportaciones que estas creaciones podían aportar a su universo, el Capitán Britania quedó incorporado por derecho propio en el patrimonio de la Casa de las Ideas. Pese a esto, es curioso que mientras discurrían estas aventuras en ellas apenas se hace referencia al resto del universo Marvel (una alusión gráfica aquí y allá) y los personajes viven en un mundo propio.


 
Lo cierto es que los cómics de la Marvel UK sobre el Capitán Britania no necesitaron aludir a los héroes archiconocidos y consagrados de Marvel para vender más. Supieron ganar un espacio propio y en cambio sí tomaron elementos de otras publicaciones británicas que estaba haciendo la filial inglesa (igualmente en historias cortas de complemento a reediciones de material USA). Moore lo explica así: “Como la mayoría de los fans más antiguos, abrigo una secrerta e insana pasión por la continuidad entre historias aparentemente no relacionadas”. De hecho, el escritor acude a personajes de Doctor Who como Wardog, Cobweb, Zeitgeist o Millenium, o cita míticamente a Marvelman, Garth, el Arácnido, el Marionetista o Garra, entre otros, e incluso podemos decir que les da mayor dimensión de la que tenían (algunos como Millenium apenas habían salido en escasas viñetas), creando la falsa ilusión de que verdaderamente existe un universo vivo y un panteón de rarezas inglesas
 
En años posteriores se ha reeditado el Capitán Britania en otros países, pero ya a color, realizado por Helen Nally y Andy Seddon. En España disfrutamos de dos ediciones: FORUM (1996) y PANINI (2005). La primera está descatalogada ya, pero es curioso que ambas no se excluyen entre sí, puesto que en el primer caso se incluyeron las páginas de Dave Thorpe, esenciales para entender la trama de la que parte Alan Moore, y en el segundo caso aunque se eliminaron dichos capítulos pero contienen una página perdida además de un artículo sobre la recopilación del propio Alan Moore en 2001, realizando un análisis a vista de pájaro que le proporciona el distanciamiento temporal.



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