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miércoles, 30 de enero de 2013

DOLLHOUSE, serie de Joss Whedon

Tenía pendiente ver esta serie de la Fox, "DOLLHOUSE", emitida entre 2009 y 2010 en 2 temporadas de 13 capítulos cada una. Supone la vuelta a la televisión del creador Joss Whedon tras su 1ª etapa en MARVEL COMICS.


DOLLHOUSE es una empresa que actúa clandestinamente sólo para clientes de las altas esferas y pertenece a la Corporación Rossum, de investigación médica. Se encuentra ramificada en diferentes ciudades, y nosotros conoceremos la de Los Ángeles, dirigida por Adele DeWitt. Su función básicamente es proporcionar temporalmente un sujeto con una personalidad especialmente diseñada mediante contrato, de ahí el secreto. Cada empleado firma un acuerdo millonario por el que durante varios años cede su cuerpo a la empresa, con el compromiso de devolverle su vida y cuerpo intactos tras ese periodo. Mientras tanto, su mente es totalmente borrada y queda sólo un cuerpo con un cerebro que realiza las funciones más básicas y elementales; ése es el estado en el que permanecen los trabajadores en la sede, como auténticas marionetas o dóciles "muñecos" mimados y cuidados al extremo, y llamados "activos".

Con ocasión de cada encargo, el sujeto se sienta en una máquina y recibe una programación mental, la llamada "impronta" o "tratamiento", mediante el que le introducen información, recuerdos, conocimientos e incluso sentimientos, y cuya combinación proporciona los más sofisticados y realistas individuos. Todo es posible si se define bien el patrón, para lo que cuentan con el brillante científico freak Topher Brink. Además, cada activo cuenta con un gestor que cuida de él en cada salida de la casa tanto en la buena resolución de su trabajo como en su seguridad y al que está programado para obedecer ciegamente incluso cuando ha recibido la impronta.


Entre los activos destaca ECHO, nuestra protagonista. El papel es interpretado por Eliza Dushku, una actriz ya curtida en otros títulos del whedonverso, y la verdad es que nos parece la auténtica musa del director -pero no será aquí la única actriz rescatada de otras series. La activa Echo es especial, no sólo por su pasado oculto (es Caroline Farrell, una conflictiva persona en el pasado para Rossum, e iremos descubriendo poco a poco cómo llegó a formar parte de la plantilla), sino porque además es el primer caso en que una muñeca empieza a desarrollar una personalidad propia en su estado pasivo, es decir, aparte de la titular de ese cuerpo, Caroline, Echo reclama su propia participación más allá de las improntas, un fenómeno imprevisto y extraordinario dentro de la tecnología de la empresa. Además, la presencia de ella hará que otros activos de la casa empiecen a tener cierta conciencia de sí mismos o de sus sentimientos más allá de la impronta que reciban, aunque por supuesto nunca llegarán a su grado de autocontrol. El más inestable de todos es Alpha, que anda desaparecido y dará más de un problema.


La actividad principal del negocio es la prostitución. Los clientes solicitan a cambio de astronómicas cifras individuos que hagan realidad su fantasía más deseada, y que además sean correspondidos. Otro campo de trabajo, más interesante, es el de obtener especialistas de alta cualificación que además obedezcan sin fisuras a los intereses del que contrata. Ello supone introducir durmientes en las posiciones más privilegiadas de la sociedad y la política, y dará mucho juego argumental, como podrá comprobarlo todo el que vea la serie. Pero, por otra parte, el riesgo que se asume también podría causar bajas en la plantilla, que incumplan lo firmado, y hacer que el activo tenga que ser llevado al "Ático", lugar amenazante y siniestro para todos los empleados.

Otros aspectos tratados en la serie son la rivalidad entre las  Dollhouse de las distintas ciudades, lo que origina tensiones internas y externas, incluido el problema que causa en la opinión pública y las autoridades honradas su existencia, así como las intrigas de la Rossum por hacerse con el control de los gobiernos y de las personas comunes a través de dejarlas en blanco y rediseñarlas con su tecnología. Esta opresión amenaza continuamente las vidas de los protagonistas, y pronostica un futuro apocalíptico, del que serán tratadas distintos momentos durante las 2 temporadas (los llamados "epitafios"). El cómo evitar llegar a ellos mueve bastante el hilo general de la historia.

 
La verdad es que la moralidad de la serie fluctúa constantemente, y conoceremos y comprenderemos uno y otro lado, -representados en un extremo y otro, respectivamente por los partidarios acérrimos de la tecnología y los totalmente contrarios a ella- sin que nunca logremos decantarnos claramente por una filosofía u otra. Nuestra mente se queda "en blanco" a la hora de opinar y preferiremos ir conociendo cada caso de la mano de Echo, en esa lucha por evitar llegar a ese futuro oscuro y fatídico que decimos.

Por supuesto, esta serie no es original en el género de la ciencia ficción, alguien más leído que yo en el género seguro nos los probará sobradamente; tampoco lo pretende. Simplemente, toma elementos de aquí y allí y crea un conjunto ingenioso y entretenido, en el que como siempre en Joss Whedon aparecen los conceptos de seres diferentes y especiales (mutantes) y apocalipsis que los amenazan; es la gran crítica al autor, el usar siempre lo mismo como escenario. A pesar de ello, el show consigue buenas cotas de calidad -si bien nunca hasta el extremo de otros como Buffy (lo que es comprensible ya que durante su emisión Dollhouse estuvo constantemente bajo la presión de la cancelación). Y este buen resultado se debe a la presentación de múltiples y ricos personajes y su sabio uso, que es la auténtica marca de la casa de Whedon. Trata a los protagonistas y sus relaciones con una profunda sensibilidad, enfrentándolos a todo tipo de emociones y retos, explorándolos y haciéndolos evolucionar: el paso de la edad de la adolescencia hasta la madurez, el amor, la autosuperación, la integración en la sociedad, el fracaso, la soledad, la muerte, etc. Observando a los actores participantes en el reparto se aprecia el "buen rollo" entre ellos, que se lo pasan bien, lo que se traduce en la empatía que nos transmiten; se nota que detrás tienen a un buen gestor de grupos que es capaz de tenerlos en consideración también como personas y sacarles partido.


Otro asunto es que no encontraremos grandes efectos especiales ni impresionantes decorados. Como hemos dicho más arriba el presupuesto era cortito, aunque comprobamos que cada pieza del tablero es sabiamente jugada, y es que el recurso al cambio de personalidad en los actores debido a las improntas implantadas posibilita la creación de infinitos personajes y situaciones que analizar, un valor en potencia al que Whedon le saca partido con talento. Quizás Eliza Dushku chupe demasiada cámara, y no está tan bien como otras interpretaciones que le hemos visto (por ejemplo, en "Tru Calling"); es lo que más nos choca, pero como la chica también es productora y pone dinero suponemos que venía de obligado.

Este título no ha tenido una acogida demasiado calurosa en el público español, si bien sí ha sido traducida. No obstante, nos parece recomendable verla especialmente si sois aficionados al cómic o si alguna vez que otra os ha logrado captar el estilo whedoniano (confieso que en mi caso soy de los frikis que dicen "Joss Whedon is my master now"). Sus historias saben expresarse en el lenguaje de los que leemos tebeos y transmitirnos mucho y a un nivel alto y regular, aunque no sean  obras maestras absolutas. Yo de hecho celebro la continuación de las aventuras de Dollhouse en cómic de la mano de DARK HORSE:


miércoles, 12 de enero de 2011

AQUÍ, DESPUÉS DE LOS MUERTOS VIVIENTES (TEMPORADA 1)

Pues terminada de ver la primera temporada de la serie televisiva THE WALKING DEAD me dispongo a hacer algunas reflexiones sobre lo que personalmente he experimentado, por si a alguien le interesa una opinión extra. La verdad es que no entiendo por qué no han traducido el título, si en su país cualquiera que acuda a la serie ve a simple vista que alude directamente al género zombi y aquí no estamos habituados a esta frase en inglés; si no estás mínimamente informado probablemente no sepas de antemano de qué va el tema de lo que te dispones a ver. Debe ser la moda: Lost, Fringe, True Blood, etc., muy bien para la cultura idiomática del país, a lo mejor, pero por suerte o por desgracia con la ya arraigada cultura de la traducción que tenemos en España yo creo que hoy día suena más a que los traductores buscan ofrecer algo exótico, y me parece que abusar de los préstamos de esta forma no es aprender nuevas lenguas, sino que confunde la ortografía personal, aparte que le han chafado a Planeta de Agostini cinco años de publicación del cómic en el que se inspira, asumido todo este tiempo con la trascripción “Los Muertos Vivientes” (que no es que sea literalmente lo que quiere decir, más bien sería algo así como “los muertos que caminan”, aunque resulta coherente con cómo se habían traducido las películas anteriores sobre zombis).

La serie de televisión es la primera que se hace dentro del género zombi, que sepamos, y constituye una adaptación del cómic, como decimos, que es una publicación actualmente en curso y que en España lleva 12 tomos de 6 números cada uno. Esta 1ª season televisiva (dispensen la broma) está realizada en el seno de AMC y se compone de 6 capítulos, de 42-43 minutos cada uno, guiados por Frank Darabont, que hizo esa gran película de título tan mal traducido, precisamente: “Cadena Perpetua” por “The Shawnshak redemption”. Comienza con la brutal escena del protagonista, Rick Grimes, volándole la cabeza a una niña zombi, que si bien se entiende la necesidad de matar a estos bichos, y de impresionar al espectador para captar su atención, y que es una ficción, la elección de este comienzo fuera de contexto, no me parece muy acertado; amén que a la pequeña sólo le han maquillado bien bien la cara y ver sus jóvenes piernas caer hacia atrás muerta, más que dar miedo, hiere la propia sensibilidad. En fin, después se pasa a algo menos mosqueante, porque la cosa mejora, y mucho, se ve mejor cuando va de la mano de la serie en papel, la obra maestra de Robert Kirkman, Tony Moore y Charlie Adlard.
Rick Grimes es un policía de pueblo que en su vida ha matado una mosca, y cuando le sucede un caso algo más complicado acaba en coma en el hospital. Despierta ignorante en medio de un mundo habitado por muertos que caminan, voraces, mortales, y donde la energía y las comunicaciones que mueven la sociedad son cosas del pasado. Gracias a la mediación de Morgan Jones y su hijo Duane –apenas hay supervivientes- se pone al día de lo sucedido y aprende todo lo necesario para sobrevivir, emprendiendo entonces la búsqueda de su propia familia hacia Atlanta, donde bien podrían haberse marchado si vivieran. Se adivina que antes de la catástrofe su vida no era perfecta, pero su necesidad instintiva de proteger a su hijo y a su mujer lo erigen como un líder nato para todo aquel que se cruza en su camino, dándoles esperanza de supervivencia, lo que es mucho en un mundo destruido y es lo bonito en el argumento del tebeo madre.
De la trama no diremos más que el hecho de que se centra en los acontecimientos del primer tomo recopilatorio “DÍAS PASADOS” (6 números USA, todos dibujados por Tony Moore, pues Adlard no entra hasta el nº7), y los peligros de vivir en los lugares por los que los muertos caminan, tomando algunas cosas, cambiando otras y al final desviándose notablemente de su argumento, a terrenos que el guionista Kirkman no había tocado en toda la serie impresa, ni falta que le hacía (¡¡AVISO SPOILER!!), el del origen de la epidemia y qué es lo que ha pasado en el resto del mundo. En el cómic los zombis son dibujados indeterminados, putrefactos, una muchedumbre atrofiada, imprecisa y asquerosa, no menos letal por ello. Realmente no son más que una excusa narrativa, el peligro que amenaza la convivencia y provoca las reacciones y relaciones personales en situaciones extremas, pero en nuestra opinión se ve que los guionistas de la tele se están dejando seducir un poco por su singularidad, y aparte de esa argucia hollywoodiense que hemos comentado más arriba de tener que explicarlo todo, principalmente en los primeros capítulos se hace hincapié en los encuentros con los zombis, se prepara la tensión con más mimo que las interacciones de los personajes y se recrea en la imagen agresiva y en mostrar el maquillaje terrorífico. Es muy raro para un lector de este cómic ver a los no muertos mirar a la cara, activos, rápidos, girando el pomo de la puerta e incluso trepando por escaleras de mano... En fin, se sabe que la audiencia pide espectáculo.
La aparición del color –el tebeo está en tonos grises- y la imposibilidad de un presupuesto suficiente para degradar y destrozar al extremo todos los escenarios que los actores pisan suponen otra diferencia obligada con la que el proyecto arranca. También el protagonismo de un grupo amplio e interracial desde el principio, como es santo y seña de las series de televisión hoy día, y eso conforma un problema, porque cuando ves a sus componentes rápidamente te das cuenta de quiénes son los actores principales, que no van a morir, y ya no contamos con esa incertidumbre del libro por la que nadie estaba a salvo. Es verdad que el ego de actor generalmente extendido ha cambiado mucho los esquemas narrativos del proyecto, es inevitable, todos quieren chupar cámara y no palmarla para seguir en la 2ª o siguientes temporadas, pero para mí el peor resultado de esto es que ha provocado que ya se pretende mostrar la autoridad de Rick desde este principio, y opino que ha quedado algo forzada en tan pocos capítulos, porque en la versión original se produjo a raíz de desgracias y pérdidas sucesas, tornándolo de hombre amable y tranquilo a crudo, desconfiado, fuerte, capaz de asumir bajo su tutela a cada vez más vivos. En concreto, el momento del primer zombi que mata Rick en el cómic tiene mucha sensibilidad, y aquí se ha dejado para su segundo asesinato, con la misma emotividad, pero en el primero mató sin dudar, disfrutando del acto porque era un compañero de la comisaría que le caía mal (así no se explica cómo el personaje asume la necesidad del asesinato de otro ser, el zombi).
Echo de menos el uso de los atuendos, el cambio de look en el pelo, la ropa cómoda y adaptada al paso de las estaciones. Dotaban todo de gran vida en el cómic. No obstante, con todo el camino recorrido por dicha versión original (hasta ahora, poco más de un año en tiempo narrativo), ahora la televisión dispone de mayor perspectiva para trenzar los hilos que Kirkman dejó sueltos u olvidados, pese a su inconmensurable trabajo. De esta manera, los personajes Morgan y Duane Jones en la televisión han quedado mejor explicados y conectados al futuro de Rick; asimismo, Andrea y Amy fueron dibujadas de una forma por el primer dibujante, Tony Moore, y luego Adlard intercambió su diseño para ellas en lo sucesivo, y es éste ya el que adopta la serie. También se profundiza más en Shane, ese amigo/rival de Rick que no sólo se parece mucho al personaje de papel, sino que además el indagarlo bien es necesario para la narración, y no hace falta ya sustituirlo luego en cuanto a su relación con Rick por las figuras de Tyreese o Abraham, como pasó en el cómic. En general, la caracterización es bastante buena (sí, aunque Rick se parezca a Fernando Tejero, Andrea a Bárbara Rey o Dale a Chanquete), y por ese concepto de hacer grupo se han acercado ya a personajes de los sucesos futuros, dándoles alguna habilidad especial y encajándolos de alguna forma bajo un nuevo nombre para hacerlos evolucionar, acentuando más su vocación de superhéroes televisivos que combaten a las fuerzas del más allá, recordando en parte a cómo usaba esta clave Buffy Cazavampiros y línea que sin duda ya cruzó también Kirkman en su guión.
La serie va a ir por su propio camino, nos parece, también esperamos que vuelva siempre que pueda a la fuente original, que es largamente aprovechable, pero ante todo creemos que es necesario leer la historia en viñetas para disfrutar la historia al completo, todo su hondo mensaje. Al menos por lo visto hasta ahora no parece que pudiera funcionar muy bien por sí sola, y si no pues seguro que ustedes tienen algún vecino que les explique lo que no hayan captado bien (esta obra se está convirtiendo en un fenómeno considerablemente extendido, para ser un tebeo). Lo que sí está claro es que THE WALKING DEAD va a continuar aún un tiempo en el panorama, en ambos medios, porque en noviembre de 2011 AMC presentará la 2ª temporada y Kirkman ha anunciado que pretende seguir haciendo durante muchos años la vida de Rick en esa historia de zombis en la que siempre indagar más y más tras lo que sucede en cada final parcial marcado por el comic book.

domingo, 26 de diciembre de 2010

MISFITS o la enésima vez que nos cuentan los X-Men (¡PERO MOLA!)

Son muchos los artistas ingleses que han emigrado a los Estados Unidos para trabajar al servicio del cómic en su género de los superhéroes y, diantres, también ha sido mucho lo que le han aportado. Pero pocas veces dentro del Reino Unido habrán tenido la oportunidad de adaptar los cómics yankis como tal, más bien tienen sus propios personajes superheroicos, quizás más acordes con la propia idiosincrasia que dice de ellos su estereotipo. A lo mejor eso está cambiando.

MISFITS (que significa “inadaptados”) es el título de una serie de televisión británica emitida en la cadena E4, que se estrenó a finales de 2009, y que hasta la fecha lleva dos temporadas en antena, con una tercera a la vista, pues está teniendo muy buena acogida en el país. Con ella se pretende llenar esa escasez superheroica tipo Marvel que hasta la fecha no se ha fomentado en la cultura del país, como decimos cuna de muchos de los artistas que triunfan en América. Aún no la hemos visto por España, y la única posibilidad de echarle el ojo es en su versión original (también subtitulada), que es lo que hemos hecho con la 1ª Temporada, compuesta de 6 capítulos de algo más de 40 minutos cada uno.
Sobre el argumento: un grupo de jóvenes que no se conocen y que han cometido delitos no suficientes para ir a la cárcel son enviados a un centro de servicios sociales. Allí les imponen realizar trabajos a la comunidad, para que le compensen el mal que le han hecho, y justo en el comienzo de esta nueva etapa se desata una tormenta que les dan poderes especiales. A partir de ahí se ven mezclados en un asesinato y ello se convierte en el motor de la primera temporada. Como citábamos en el título del artículo, la trama alude de nuevo a otra versión de la Patrulla-X, unos marginados por su diferencia pero unidos por su nexo común, en concreto la condena judicial y los poderes, y entonces irán demostrándole a la sociedad en la que no se integran, que no los acepta, que en el fondo lo que son sobre todo es seres humanos. En este caso se actualiza la versión del mutante, reflejando entonces a unos jóvenes de los de hoy, esos a los que la sociedad ha impedido oportunidades y los retiene en la inmadurez bajo la única protección familiar hasta más allá de los 30, siendo obligados Peterpanes que por tanto se vician en el proceso cíclico de su adolescencia. No pudiendo sentirse así vivos en toda su intensidad, la generación que la serie pretende retratar está compuesta por unos miembros que en su mayoría sacan ganas de gamberrear y destrozar, despilfarrar cuando se les pone a tiro todo aquello a lo que no tienen acceso, compensando el menosprecio recibido, y al final el proceso a algunos los vuelve locos o con secuelas y a otros los deja corruptos. En un momento de un capítulo se dice: “La hemos liado gorda, hemos conseguido ser peores que los jóvenes de todas nuestras generaciones anteriores, y ésa es nuestra identidad”.
Los protagonistas son Alisha, Curtis, Kelly, Simon y Nathan, por orden de aparición en la imagen. Ninguno modelos ni actores top ten, más bien normalitos y feuchos, como todo en la serie (decorados sobrios, cielos nublados del sur de Londres –donde se rodó- banda sonora sacada de la música chirriante pop de moda, etc.). Ninguno conoce o controla bien su poder, ni viste disfraz (a no ser el mono-uniforme de los servicios sociales), y conviven en las horas de trabajo forzoso, juntos en el centro social que se convierte en algo así como su base de operaciones, donde se relacionan y poco a poco se van haciendo un grupo. A pesar de representar el caso extremo de una gente muy perjudicada por su tiempo, casi desahuciados, lo cierto es que a medida que los conocemos y las circunstancias les hacen interactuar, va llegando la comprensión y su situación nos va ofreciendo un poco de esperanza, como una metáfora de la oportunidad que pide la juventud actual de reconstruir el concepto que la masa social les ha otorgado. Recuerda mucho a los DV8 (Desviados) para los que el británico Warren Ellis trabajara en Image Comics, la editorial de Jim Lee en USA, aunque estos no se encaminaban al final liberador que yo preveo de alguna manera en Misfits.

Así, Alisha es una chica provocativa, contestona. Luce su físico de manera objetual para seducir a los chicos, y tal vez de esta manera sentirse querida, integrada. En el fondo le acompleja ser rechazada, y el poder que ha desarrollado es el de atraer animalmente (necesidad carnal, insultos sexuales, deseo irrefrenable) a todo aquel que entra en contacto con su piel. Podría ser algo así como un sucedáneo del poder de Pícara de X-Men. Pero aunque al principio disfruta de su nueva habilidad y el influjo que con ella crea sobre todos los hombres, pronto empieza a sentir que nadie la valora por ella misma, a saberse simplemente un objeto de placer para el que roza su piel.

Curtis es el chico bueno que tomó el camino equivocado. Atleta de éxito, tuvo un despiste un día, un problema de trapicheo de drogas en el que se puede ver envuelto cualquiera que frecuente los sitios de ocio nocturnos, y ello lo ha apartado de su fulgurante carrera. Todo cambió para él en ese momento y el poder que ha manifestado es, cuando entra en una situación de extrema tensión o shock provocada por una catástrofe, el de poder viajar al momento clave del pasado que la ha provocado. Pero nunca consigue controlarlo a voluntad.

Kelly no destaca por nada, es la típica “fea pero buena gente”. Demasiado peso, porque ella se deja hacer y al final todos acaban aprovechándose de ella y eso la llevó al mal camino. Su nueva característica especial es que ahora es capaz de escuchar lo que piensa la gente que está a su lado en ese momento.

Simon es extremadamente introvertido. Los demás pasan de él cuando hablan y solamente lo saben ahí, pero no cuentan mucho con él. Sobre todo recibe las burlas y el sarcasmo de Nathan, que lo tacha de raro, pedófilo o pervertido, aunque luego Simon nunca hace nada por limpiar su imagen, él sigue grabando a todos con su móvil en silencio. Realmente nos resulta un personaje inquietante. Sin embargo es el que más lucha por la unidad del grupo y la tragedia que comparten. Su poder es que cuando se siente muy pequeño, ignorado, es capaz de volverse invisible, y tampoco su voz es escuchada.

Nathan es provocativo, un broncas (de boquilla), payaso y le encanta ridiculizar a los demás, aparte de estar obsesionado con el sexo. No tiene control sobre lo que hace o dice, o si hace daño, y a pesar de ello siempre afirma ser honrado, injustamente condenado. Aporta el elemento cómico de las situaciones, y el guión juega con el hecho de que nada de lo que dice el personaje es creíble, todo es sarcasmo, pero sí hay algo de verdad, por cómo sufre en su interior y actúa con rabia, aunque nunca sabemos realmente cuál será. Porque su vida es difícil, su madre lo echa de casa y por las noches duerme en secreto en el centro de internamiento. Físicamente nos recuerda a uno de esos angelitos que pintaba Murillo, pero aquí volcado a la perversión. Por otro lado, el pobre no sabe cuál es su poder, y está frustrado porque es el único para el que este hecho sería un divertimento pero al que la tormenta pareció no cambiarle.
Pero también hay más gente a la que la tormenta otorgó poderes, todos relacionados con sus deseos más ocultos, indagando de alguna manera en la teoría freudiana. Por una razón u otra devienen en una especie de villanos para este grupo. Aparte existe en la caracterización de los personajes un fuerte localismo. Por lo general, los ingleses consienten integrar un elemento foráneo en su cultura siempre y cuando lo puedan hacer a su manera particular. Y por eso además de fotografiar el carácter de la juventud callejera actual, los protagonistas se muestran con toda la personalidad del típico inglés: individualistas, muy tímidos, enfatizan mucho su comportamiento (cuando se enfadan o cuando algo les hace gracia), empleando un humor muy ácido, pero también son caballerosos, pese a parecer algo locos y excéntricos, o usando mucho la mímica para representar los actos sexuales y la masturbación, que se convierte en una auténtica obsesión del guión.
En cuanto a los poderes que surgen tras la fatídica tormenta, no son ni mucho menos espectaculares, más bien representados desde una gran escenificación puesta en práctica por parte de los actores. Para los chicos son un problema más de los que su vida ya está llena, ni siquiera los controlan, y por eso no se convierten en el motivo de la serie. Nada de efectos especiales que nos dejen anonadados (que además se representan muy cutres, yo creo que en parte por el presupuesto, y por otra más importante por burlarse de la grandilocuencia norteamericana).

Aquí tienen pues una obra sobre superhéroes que, de acuerdo, son otra vez más los X-Men, pero explorada con valentía desde el mismo concepto, sin adornos. Muchas veces interpretar es crear algo nuevo. Veremos si en el futuro siguen manteniendo el tipo estos ingleses.

viernes, 19 de noviembre de 2010

ALGUNOS RUMORES: BATMAN podría saltar nuevamente a la pequeña pantalla

Como decimos, no son más que afirmaciones sin base, pero la noticia ha saltado en muchos sitios y creemos que no hacemos mal en darle eco si ello repercute en algo de bien.

Una vez Nolan haya terminado con su película The Dark Knight Rises en 2012, WARNER se estaría planeando realizar una serie de televisión sobre Batman, hasta el punto de que incluso se baraja un actor protagonista, el neozelandés Karl Urban (no por ello podría hacerlo mejor ni peor, pero trabajó en películas como El Señor de los Anillos y Star Trek). A tenor de la continuidad de la serie Smallville -que lleva ya 10 temporadas en antena- conformando un nuevo Superman del siglo XXI e introduciendo a bastante del elenco de los personajes de la editorial DC, el turno de aparición del Caballero Oscuro podría llegar al fin, pero en solitario en su propio show, algo quizás acorde con la idiosincrasia del personaje, y suponemos que luego ya se verían posibles crossovers (¿serían necesarios-interesantes? Todo está por ver)

Es cierto que el tono de Smallville se ha ido haciendo progresivamente algo más sombrío con el paso de los años, dejando un poco de lado la inicial atención al fenómeno fan para adolescentes, para mostrarnos una mayor caracterización y profundidad de los personajes. En cierto modo, se ha creado un sello y hay unas bases en Warner sobre las que podrían trabajar, de hecho es ese camino de lo que se ha venido a llamar la narración oscura, marcado a nuestro juicio brillantemente en las dos primeros filmes de Batman, el que parece que seguirá la adaptación.

Podríamos dar rienda suelta a más cuchicheos que circulan, sobre aventuras que afrontará, enemigos, etapa de la vida de Bruce Wayne en que ocurriría, etc. Pero de momento nos conformamos con lo dicho, que por otro lado no parece descabellado, sino a lo mejor hasta una liebre soltada por la misma compañía para sopesar reacciones, y, hablando en plata, algo muy factible.

viernes, 22 de octubre de 2010

DEXTER: SEASON 5

Amigos: ¡habemus QUINTA TEMPORADA de la serie DEXTER!

Según las fuentes, Michael C. Hall. El actor protagonista, ha superado con éxito y rapidez su enfermedad, y sin apenas retraso, el 26 de septiembre de 2010 la cadena SHOWTIME ha comenzado a emitir los primeros capítulos de este nuevo trabajo.

Aunque por la red circulan especulaciones, spoilers, trailers de todo tipo, tan sólo decir que la trama se sitúa temporalmente justo después de los terribles acontecimientos de la cuarta temporada. Veremos cuándo se estrena en España, de momento sabemos que tendrá 12 capítulos como de costumbre y ésta es la lista de episodios que hay hasta ahora en programa:

-26/10/2010: 1. “My bad”
-03/10/2010: 2. “Hello, Bandit”
-10/10/2010: 3. “Practically Perfect”
-17/10/2010: 4. “Beauty and the Beast”
-24/10/2010: 5. “First Blood”
-31/10/2010: 6. “Everything Is Illumenated”
-07/11/2010: 7. “Circle Us”
-14/11/2010: 8. “Take It”
-21/11/2010: 9. “Teenage Wasteland”
-28/11/2010: 10.“In the Beginning”

jueves, 15 de julio de 2010

DARKLY DREAMING DEXTER: LA SERIE

No es éste un producto original creado específicamente para televisión, ni siquiera emitido al gran público, pues pertenece a la parrilla de la cadena de pago SHOWTIME. Sin embargo, tenemos que reconocer la dignidad del resultado que ofrece la serie DEXTER.

Un empollón ha desarrollado un eficaz método de investigación policial basado en el análisis y la trayectoria de la sangre en el momento del crimen, y ello le ha valido para convertirse en forense de la Policía de Miami. Se trata del aparentemente apocado Dexter Morgan, hijo adoptivo del respetado oficial Harry Morgan y hermano de Debra, también de la pasma y con unas cualidades excelentes para la profesión que apuntan a una prometedora carrera. Sin embargo, Dexter no es simplemente un estudioso brillante, idóneo para el trabajo de oficina, también posee un impresionante instinto de supervivencia y caza que nadie sabe. Sí, habéis leído bien, porque bajo su identidad pública oculta a su verdadero yo, el “oscuro pasajero” como él mismo le llama, que no es más que un psicópata con una sed incontrolable e inexplicable de matar. Pero su suerte (dentro de lo que cabe) es que, si bien no puede dejar de ser quién es, Harry lo sometió a una férrea educación durante su infancia para que aprendiera a canalizar la maldad que habita en su interior. Realmente es una persona con poca capacidad de sentir emociones humanas y sin ningún tipo de remordimientos pero con un disfraz impecable controlado por su gran inteligencia pasa totalmente inadvertido en la sociedad. Vive entregado al código moral de su padre, que quizás no comprende bien pero aplica tajantemente: como Dexter es incapaz de reprimir sus impulsos de asesinar elegirá a sus víctimas, que deben ser siempre y sin excepciones gente que ha asesinado como él a sangre fría. Ésta es la única manera que a Harry se le ocurrió de educarlo, para soportar la lucha interna a la que él mismo estaba sometido: amar o repudiar a su hijo, cumplir su oficio y frenarlo o enseñarle a ser una persona pese a su psicopatía.

Al comienzo de la serie, Harry está muerto y sólo aparece en forma de recuerdos de Dexter. Sin saber bien si son alucinaciones del psicópata o de verdad son auténticos consejos que el padre dio al hijo, Dexter va tirando con ellos. Su vida transcurre muy pegado a su hermana, compañera de trabajo que cree conocerlo perfectamente (y aunque no sabe absolutamente nada de lo que hace en sus “ratos libres”, se aprecian bastante) y al equipo del departamento de homicidios al que se adscribe, que en general lo aprecian y valoran bastante como persona, excepto el sargento Doakes, sabueso policial cuyo instinto le hace recelar del pequeño de los Morgan. También junto a él está Rita, su compañera sentimental traumatizada por un difícil pasado y que a lo mejor por ello se aferra tan fuertemente al amor y protección de Dexter pese a sus defectos; puede que ella sea sólo una elemento más necesario en su teatro social, aunque llena de bondad y comprensión hacia él probablemente es la única persona de su círculo que lo ama al completo, su lado mejor y peor, (pero tampoco conoce cuál es su problema real, sólo sabe que lo tiene y no le importa más que superarlo), y esto en concreto a él le rompe todos los esquemas, debatiéndose en su interior sobre si es capaz de albergar sentimientos en su interior o sólo es una quimera de una bestia fría atada con el collar de su padre. Mientras tanto, Dexter Morgan aprovecha sus recursos en la policía para investigar crímenes (demostrando una capacidad bastante superior a la del resto del departamento junto), elegir a sus víctimas y llevar a cabo sin dilación su “justicia”, sabiendo que las elimina “por derecho” del mapa sin rastro alguno, y con toda esta justificación que le exige Harry, al fin apagando por un tiempo su insoportable sed. También para él es muy importante la existencia de su espacio de trofeos, escondido en el aire acondicionado de su apartamento y donde lleva el recuento de todos los asesinatos cometidos, prueba elaborada por él mismo que podría llevarlo a la silla eléctrica pero que goza poseer y contemplar, acaso tentándose él mismo de denunciar algún día al monstruo que no es capaz de dejar de ser.

La ubicación geográfica de la vida de este psicópata parece establecer un buen contraste para su fría personalidad; Miami posee un clima soleado que favorece la vida en la calle y está poblada por gente de sangre caliente, que cometen muchas fechorías y eso los convierte en fuente de materia prima para el rebaño del asesino, pero al mismo tiempo viven intensamente y contagian las ganas de vivir y amar, hasta límites insospechables, que es una de los argumentos principales que explora la serie. Excelente música, que hibrida melodías siniestras con tonos caribeños, y por otro lado, en mi opinión es muy acertado el empleo del color en la escena, destacando los contrastes blanco / sangre viva y el resto en tonos pasteles, serenos.

Ciertamente, uno de los valores más importantes a apreciar en esta obra de ficción -al margen de una aplaudible interpretación y un guión muy elaborado y lleno de tensión y mesura a la vez- es la metáfora que acoge sobre la vida actual. De alguna manera y pese a la época de vacas flacas presente, en occidente disfrutamos un periodo de bienestar como no se ha producido nunca en toda la historia de este territorio; comemos a diario y la mayoría goza o tiene a su disposición una suficiente pléyade de servicios y placeres burgueses que podrían dar la felicidad terrena. Al contrario de lo que parece, estamos sometidos a un severo control social para que nadie se salga del papel y la utopía sea posible en su mayor grado, todo el mundo está estresado y vivimos luchando por encontrar nuestro verdadero yo, oculto bajo múltiples sedimentos, y hasta qué límite le damos salida para sentirnos vivos es algo muy en sintonía con el devenir de Dexter Morgan.

Jeff Lindsay es el autor de las dos novelas que inspiraron la serie, que aportan bastantes argumentos al script sobre todo de las dos primeras temporadas, y que tras el éxito obtenido en televisión, han tenido continuidad en dos libros más. En la versión en papel el tono de la historia es más bien irónico y se centra sobre todo en Dexter y la contradicción de su vida. Ha sido desarrollada para la tele hasta ahora en cuatro temporadas de 12 episodios cada una, por James Manos Jr., que había trabajado anteriormente en Los Soprano (que no Los Serrano) y entre los productores se encuentra Michael C. Hall, el actor protagonista. Puede que porque pone dinero se aprecie un mimo especial hacia el personaje que interpreta, o viceversa, y prueba del cariño hacia la serie es que ha encontrado la estabilidad sentimental con otra actriz del reparto, Jennifer Carpenter (que interpreta a Debra Morgan), habiendo ambos incluso contraído matrimonio. Y por si no parece bastante entrega, durante la 4ª temporada Hall ha estado rodando sometido a un fuerte tratamiento para superar su cáncer linfático, que parece ha conseguido superar (¡ÁNIMO!).

jueves, 24 de junio de 2010

THE WALKING DEAD para TV

Termina también el curso para las cadenas y comienza a adelantarse las novedades de lo que será el próximo. De lo que viene, destacamos como un producto previsiblemente muy recomendable la serie de televisión THE WALKING DEAD.

La fuente en la que se basa es la colección de cómic book que desde 2003 viene editando Image Comics, aquí en España publicada por Planeta de Agostini bajo el título “Los Muertos Vivientes”. Ideada y guionizada por Robert Kirkman, y dibujada primero por Tony Moore y luego Charlie Adlard, nos presenta la historia del policía norteamericano Rick Grimes, que tras despertar de un coma descubre a su alrededor un mundo post-apocalíptico poblado de zombies por el que se verá deambulando como ellos. Centrándose en el fenómeno, pero sobre todo en las repercusiones que tiene la catástrofe para los supervivientes, los creadores trazan una intensa trama aún no cerrada (en USA va por el nº 73, y aquí en España por el 59) que no para de sumar reconocimientos, y, como era de esperar, ha terminado saltando de medio.

La serie ha sido encargada por la cadena estadounidense AMC, producida por Charles H. Eglee y con Frank Darabont (famoso por sus adaptaciones a la pantalla de Stephen King) al guión y la dirección. Por otro lado, en nuestra opinión ha sido un acierto incluir también en la producción a Robert Kirkman –en la imagen superior-, que además guionizará un capítulo de la Primera Temporada. Ésta consta de un episodio piloto más seis más, que llevan rodándose desde el pasado mes de mayo en Atlanta y Georgia y tienen previsto estrenarse el próximo mes de octubre (2010), aprovechando el AMC’s Fearfest, evento anual ya clásico en la cadena, que durante 14 días emitirá un maratón de thrillers y películas de terror. El reparto está encabezado por Andrew Lincoln (de gran parecido al actor español Fernando Tejero) como Rick Grimes, Sarah Wayne Callies para Lori, Chandler Riggs interpretando a Carl Grimes y Laurie Holden para Andrea.

Poco a poco nos van llegando imágenes del rodaje, en las que podemos ver al personaje principal caracterizado y a algunos zombies, de especial dificultad en la recreación y por ello se ha nombrado la figura de un encargado especialista en maquillaje. También existe un coreógrafo para dirigir la representación del movimiento de los zombies. Será la audiencia la que marque el éxito y el futuro en forma de nuevas temporadas, pero de momento el trabajo concienzudo que se está haciendo nos deja muy buen sabor de boca.

lunes, 29 de marzo de 2010

SMALLVILLE TEMPORADA 8: AGUANTANDO

Recién terminado de ver el último capítulo de la 8ª temporada de SMALLVILLE me gustaría hacer una reflexión sobre lo que me lleva aportando esta serie de ficción norteamericana que narra la adolescencia y juventud de Superman, época en la que forja su personalidad y férreos principios.

Las tres primeras temporadas plantean la vida del adolescente extraterrestre Clark Kent - futuro Superman - en su pueblo de adopción Smallville. A su llegada a la Tierra en una nave espacial, siendo niño, provocó la destrucción casi total de la urbe, y también que meteoritos y rocas del espacio contaminaran a muchos de sus habitantes, dándoles poderes que en ocasiones usan malintencionadamente. En cada capítulo, Clark aprovecha sus poderes para solventar los problemas que en el fondo él mismo causó; normalmente siguen el esquema de acabar con la muerte accidental de la persona que descubre su identidad y él permanece anónimo. Además, se muestran otras situaciones: su relación con unos padres excesivamente protectores a los que siempre respeta y que se afanan en ocultar las habilidades de su hijo al mundo; su amor indeciso por Lana, una chica popular y que le corresponde pero con la que siente el remordimiento de que la lluvia de meteoritos de su advenimiento mató a sus padres; Chloe es su mejor amiga y está obsesionada con las actividades sobrenaturales que se producen en su pueblo y cierran el cerco sobre él mismo; la intrigante familia Luthor, Lionel y Lex, padre e hijo, que pese a ser grandes empresarios realizan sus negocios en el pequeño Smallville interesados por estar cerca de la extraña fenomenología del lugar, manteniendo una inquietante relación de confianza/desconfianza en Clark, lo que no parará de ocasionarle problemas. De fondo, la trama acompaña a la búsqueda constante de Clark Kent sobre sus orígenes, destacando la aparición de Christopher Reeve como el doctor Virgil Swann.

Su sentimiento de culpa, la estricta educación terrestre que ha recibido, la segunda formación que obtiene por parte de su verdadero padre Jor-El (no siempre casada con los valores de los Kent) o la facilidad con que los problemas mundanos afectan a su heroico destino hacen que Clark Kent sea un héroe vulnerable y atormentado, quizás más cercano en sus comienzos a lo marveliano que a DC. Las siguientes temporadas intentan aproximarlo más a los motivos y temáticas de su propia editorial, suponiéndolo pieza central del comienzo de una nueva era de superhéroes destinados a hacer grandes hazañas. Tras la 7ª temporada, el paulatino abandono de muchos actores provocan una crisis de supervivencia argumental al no poder disponer de estos personajes (Pete Ross, Jonathan y Martha Kent, Lana Lang, Lex Luthor).

Como viene siendo habitual en esta serie, tras un final de temporada apoteósico, el primer capítulo de la siguiente, la 8ª, nos devuelve al status quo que hace fluir de nuevo todo muy lentamente. Y es que tal vez esa pretensión de estirar al máximo posible esta etapa de Superman, unida a las reticencias del actor protagonista Tom Welling acerca de las características inherentes del género de superhéroes (a volar, a llevar disfraz, a usar el nombre de Superman) hacen que la lentitud dificulte su comprensión y en capítulos todo parezca repetitivo. Estamos de acuerdo en que se ha abierto una nueva continuidad para el personaje, pero por favor ¡que esto avance!

Hablemos del desarrollo de la historia en la temporada octava. Comienza con Clark Kent sobreviviendo sin poderes cerca del Polo. El descubrimiento de Lex Luthor de la forma de controlar al “Viajero”, última vuelta de tuerca al origen del personaje y que pretende, definitivamente, cerrar el universo de su génesis en la serie, ha supuesto que el multimillonario haya desaparecido y conozca al fin el secreto de Clark. En este punto entran en escena una pléyade de secundarios (Flecha Verde, Acquaman, Canario Negro, el Marciano) que ya habían ido apareciendo en otras temporadas y que rescatan a Clark y le ayudan a recobrar sus poderes, en plena intención de ir haciendo grupo con los componentes de la Liga de la Justicia. También los guionistas sacan aquí a escena la hipótesis de que la insoportable Lois y Clark descubran ya un amor incipiente, y que éste dedique gran parte de su tiempo a usar sus habilidades en Metrópolis saliendo cada vez más del anonimato. Por tanto, nos adentramos en la narración del Superman adulto, aunque para la asunción de su destino como Protector de la Humanidad se va a adoptar el tópico del símil cristiano, una caída que toca fondo y que provoca el mayor Alzamiento, comparando a Clark Kent con Jesucristo, al igual que hiciera ya Frank Miller con Daredevil en Born Again (de nuevo, más referencias Marvel). La némesis del superhombre ya no puede ser Luthor, pues el actor Michael Rosembaum ha abandonado la serie, así que se va a adaptar libremente la saga del Hombre de Acero sobre Doomsday (Juicio Final) y así convertirlo en su verdadero enemigo, rescatando incluso imágenes de las primeras temporadas para hacerlo más creíble. En mi opinión tal vez se pasan un poco al querer forzar esta sustitución y hacernos olvidar a uno de los personajes más interesante de la serie.

Lo cierto es que se da un digno cierre a la relación con Lana y Lex Luthor, personajes de los actores salientes, pero por otro lado no podemos obviar que su aparición motiva la desaparición de gran parte de los otros personajes durante esos episodios y provoca un argumento globalmente inconsistente. El ejemplo más claro es Lois, que es borrada del mapa cuando Clark se relaciona con Lana y viceversa (¿le molan las dos a la vez? ¿Cuál más? ¿Montarán un trío? ¿O es que en la realidad Tom Welling prefiere al calvete? No me aclaro). De lo mejor, como de costumbre, el personaje de Chloe, en su papel de amiga, acompañante, admiradora, confidente, protectora de Kent; acaso la proyección del propio espectador, lector de cómic y fan del personaje en la serie. También la aportación de Flecha Verde en el papel de millonario oscuro y con otros principios divergentes a los del Superhombre, pero se hace necesitar para obtener recursos y ayuda (una suerte de Batman); además sostiene al flojo personaje de Tess Mercer, sustituta de Lex Luthor al frente de su imperio.

Recapitulando, la serie se mantiene, un año más, entretenida, con algunos momentos incluso de brillantez aunque, por autorresignación, sin aspiraciones de hacer algo más. Es un ejemplo manifiesto de objetivo–resultado conseguido. Ahora, lo próximo en venir será la película para TV “Justicia Absoluta” y posteriormente la 9ª temporada en la que definitivamente se pudo contar con el actor protagonista Tom Welling (estuvo a un paso de irse) y en la que irá dando forma a su personalidad de justiciero público.