lunes, 25 de abril de 2011

CARTA DE JOSS WHEDON A LA 8ª TEMPORADA DE BUFFY

Con motivo de la publicación en enero de 2011 del último número de la 8ª Temporada de BUFFY CAZAVAMPIROS (eso en EE.UU., en España vamos por aquí), su creador Joss Whedon realizó este escrito para el Editorial de Dark Horse. En él analiza las impresiones que ha obtenido e indaga las posibilidades para que en el futuro el Buffyverso siga vivo. Como sabréis, originalmente este título fue el de una serie de televisión, que duró 7 temporadas desde 1997 hasta 2003 (7 años). Su expresión, aunque se desarrollara en una pantalla, era manifiestamente muy cercana al cómic, en concreto el de superhéroes. Por esta razón muchos aficionados al cómic se han interesado en la obra, junto a otros espectadores ajenos a la afición, motivo por el que convirtieron el show en uno de los de más audiencia de la historia.

El deseo de ver qué ocurría más allá de los sucesos de la serie original (y de su spin-off ANGEL) llevó a los autores y a dos editoriales, IDW y Dark Horse, a recrear la trama en el formato papel y así dar nueva vida a los personajes en lo que se ha denominado 8ª Temporada de Buffy y la 6ª Temporada de Angel (o también llamada After the Fall). En concreto, la 2ª editorial que mencionamos ha sido la encargada del título de Buffy, y ha proporcionado la aparición en el mercado de su propia colección mensual entre marzo de 2007 y enero de 2011 (4 años, para una sola temporada). Un trabajo desarrollado por diversos autores y siempre bajo la supervisión directa de Joss Whedon.

Queremos hacerle un hueco por aquí a ese carta en la que Joss Whedon analiza la experiencia tras su fin y habla de lo venidero, traducido al castellano para BLOG DE ESPIRAL por nuestro androide de palabras a energía solar (mucha playa, mucho tapeo), el Maese ABL:

DEL EDITOR
SACANDO ADELANTE LA TEMPORADA 8 DE BUFFY


Bueno, termina nuestra temporada sin fin. Hemos reído, hemos llorado, nos hemos dejado algunas cositas, pero principalmente hemos aprendido. No vosotros, tíos –sino nosotros. Hemos aprendido lo que os gusta y lo que no, cómo trasladar este show de TV al mundo del cómic y en bastante medida cómo no. Hemos perdido unos cuantos fans por el camino y, afortunadamente, ganado otros cuantos. No puedo decir exactamente cuánto ha cambiado en nuestras vidas o nuestro trabajo. Lo único cierto es esto: todos los que nos implicamos en esta empresa, sin excepción, llevamos el pelo el pelo con un look más misterioso.

Si has leído este número [40], tendrás la sensación de que nos estamos preparando para la Temporada 9. Un poco de vuelta a los desafíos de cada día que hicieron de Buffy más que una superheroína. Eso hizo que nos hiciéramos a ella. Me emocioné tanto de tener por fin un presupuesto sin limitaciones que quería hacer un libro épico, pero por el camino me di cuenta que las cosas que yo amaba más eran las cosas que vosotros amabais más: las miradas. La gente pegada a la tierra y reconocible. Y a Mecha-Dawn. (¡Ella tiene una cola!). De manera que eso es lo que intentaremos evocar la próxima temporada –junto a los peligros habituales y unos cuantos nuevos, por supuesto.

Cada temporada de Buffy tiene diferentes intenciones y diferentes propuestas de desafío, desde las que construir. El mayor desafío en la Temporada 8 fue que hace muchos años yo escribí un cómic de la Cazadora y lo situé en el futuro lejano de forma que nunca pudiera afectar la vida de Buffy. Yo era tan joven. Pero el desafío de reconciliar el mensaje optimista, reforzante del episodio final con la distópica visión sin Cazadora del futuro de Fray dio a la Temporada 8 un peso específico. Nunca hay progreso sin la odiosa y reaccionaria revisión de lo anterior. Nunca ha sido tan evidente como actualmente en la escena política de América. El objetivo era tratar las consecuencias del reforzante conjuro de Buffy y Willow (el bueno y el terrible), conducirlo hacia un futuro posible con Fray sin deshacer todo el bien que Buffy había hecho (las chicas aún tienen su poder) y ser nuestro punto de partida para una Temporada 9 muy diferente. Se tuvieron que hacer algunos ajustes por el camino, en particular cuando cambié completamente mi plan para la Temporada 9. Lo cambié por las razones que declaré arriba. No importa lo interesante que pueda ser el escenario mundial de las dimensiones místicas. Buffy es mejor cuando ella camina por ese callejón, cargándose vampiros y cuidando un corazón que sufre. No vamos a volver atrás para arreglarlo, sino que en definitiva nuestro arreglo tendrá una singularidad hacia ello. Debería resultar bonito, después del salvaje camino que fue la Temporada 8 –no siempre perfecta, pero hecha con amor y deleite que creo que brillaron con luz propia.

La gente a la que necesito agradecer de verdad merece más que sólo gracias –pero todos estamos demasiado dispersos para el inapropiado abrazo que se requiere a fin de expresar mi gratitud y de vez en cuando admiración. Scott Allie representa el porqué existen editores. Inteligente, paciente, exigente cuando hay que ser exigente –sobrellevando los pequeños detalles y los Grandes de una manera que no tiene nada que envidiar a la de un productor de televisión. Georges –no habría libro sin Georges. Si no hubiera hecho la más suave transición de la televisión al cómic, con la endiablada seguridad que lo hizo. Dibujó parecidos maravillosos que nunca se entenderían como retratos, y las viñetas eran dinámicas, simpáticas, y emotivas... Nadie podría haber evocado mejor el carácter del show. Las portadas de Jo Chen me hicieron llorar. No diré más, o lloraré.

Si empiezo a enumerar los escritores, esto sería más largo que el cómic. Pero Drew Goddard escribe como ojalá yo pudiera hacerlo. Brad Meltzer como si llevara en plantilla los siete años (y es un coco para estructurar, lo que me ayudó más de lo que me gusta admitir). Jane Spenson, Brian K. Vaughan,... Espera, ¿no acabo de prometer no hacer esto? Todos pusieron tanto amor y talento encima de la mesa, escritores y artistas y entintadores y coloristas y rotuladores y editores que he dejado olvidados (lo siento, Sierra), con el objetivo de sacar esto adelante... La cosa es que el camino ha sido largo, extraño, pero funcionó (cuando lo hizo) porque tantas almas sobrecualificadas se volcaron en ello. Estoy agradecido.

Estoy agradecido a la peña de IDW, particularmente a Chris Ryall y a Brian Lynch, por llevar la serie de Angel con tanta pasión y entretenimiento, y por ser amables y cooperativos cuando decidí que los dos universos necesitaban estar bajo el mismo tejado.

Y estoy agradecido a vosotros, gente, por apuntaros al viaje, y prometo que no se desinflará. Tengo muchos nuevos –y viejos- amigos en el trayecto, algunos títulos nuevos, y un ramillete de series limitadas... Es de locos: estoy exhausto por el final de la Temporada 8. ¿Entonces por qué estoy mareándome tanto con la Temporada 9?

Probablemente soy un fan.

-Joss Whedon